Manifestaciones y un autobús contra la enmienda del PSOE a la ley de Protección Animal

Tras superar un nuevo trámite, la polémica Ley de Protección Animal continúa su recorrido por las cámaras hacia la enmienda del Partido Socialista. Una enmienda, que fue anunciada en septiembre, y provocó la indignación del colectivo animalista, ya que busca dejar fuera a todos los animales que estén destinados a actividades profesionales, incluyendo a los perros de caza, con la promesa de una ley propia que sería promulgada desde el Ministerio de Agricultura.

El pasado 1 de agosto el Consejo de Ministros aprobaba la llamada “Ley de Protección de Derechos y Bienestar de los Animales”  Una norma que prometía ser pionera en la protección y derechos de estos seres vivos, y que fue impulsada desde el ministerio morado de Derechos Sociales y Agenda 2030, encabezado por Ione Belarra. Desde que salió a la luz el borrador del texto, ha estado protagonizando titulares sobre algunas de las novedades que traía consigo. Entre estas se encontraban el endurecimiento de la legislación sobre el sacrificio, la prohibición de los circos con animales salvajes, además de la prohibición de la  exposición y comercialización de animales en tiendas de mascotas, o la que quizás generó más polémica, la necesidad de realizar un curso sobre los cuidados de los perros para poder figurar como titulares de los mismos.

El anteproyecto desencadenó reacciones dispares. Frente a la alegría contenida de asociaciones animalistas y ONG, se encontraban las críticas del sector cinegético, que la percibía como una amenaza a su actividad, pese a que lo cierto es que el texto apenas hace alusión directa al mismo, a excepción de la prohibición del tiro al pichón. Fueron respuestas parcialmente previsibles. No obstante, la verdadera sorpresa vino cuando en septiembre, el portavoz del Partido Socialista, Patxi López, anunció que el partido presentaría una enmienda a la norma para excluir de ella a los “animales (que ejercen) actividades específicas, deportivas, cetrería, perros pastores y guardianes del ganado, perros y animales de la fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, de las fuerzas armadas, de los perros de rescate (…) y también los perros de caza, las rehalas y los animales auxiliares de caza”, aseguraba López a los micrófonos de los medios congregados.

De esta manera todos estos animales quedarían excluidos de los artículos 24 y 27, referentes a las obligaciones y prohibiciones , “porque lo que haríamos sería una legislación específica para ellos como recoge la estrategia nacional de gestión cinegética ”. Esta legislación específica pasaría a ser competencia del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en manos del Partido Socialista, cumpliendo así los planes del titular de la cartera Luis Planas, quien a finales del año pasado ya mostraría sus dudas sobre la propuesta de ley y su intención de incluir a todos los perros. Las reacciones a la enmienda no tardaron en llegar desde todos los sectores de la sociedad, entre los que se encontraban una vez más los socios de gobierno de los socialistas, quienes hicieron público su malestar, además de pedir la retirada de la misma.

Autobuses y protestas

La intención de excluir a los perros que ejercen actividades profesionales se ha personificado en los perros de caza. Asociaciones y simpatizantes de la causa animalista se preguntan si existen suficientes diferencias biológicas entre los perros domésticos y los podencos para que se creen leyes que distingan entre sus derechos. A lo que se suma la ya antigua lucha de las asociaciones por mejorar las condiciones de los animales dedicados a la caza, quienes año tras año protagonizan cifras alarmantes de maltrato y abandono. Entre estos se encuentran los galgos. Una de las razas más representativas y más usada en la actividad cinegética.  Según un informe elaborado por PACMA, que recoge los datos de varias protectoras repartidas por toda España, solo en 2021 un total de 5.588 galgos fueron rescatados. Se tratan de cifras bastantes inexactas ya que como afirman desde el mismo informe, prácticamente ninguna administración pública ha mostrado verdadero interés en conocer hasta qué punto llega esta realidad.

Es precisamente un galgo el que se ha convertido en la imagen de la campaña de protesta contra la enmienda. Más de 100 asociaciones, la mayoría de Madrid, se han puesto de acuerdo para financiar un autobús que ha estado recorriendo la capital desde el pasado martes 27, donde de puede ver la imagen de un galgo con una soga y la cara del presidente, Pedro Sánchez, junto con el texto “No a la enmienda del PSOE que excluye a los perros de caza de la ley de Protección Animal”. Un autocar frente al que distintas caras conocidas en el mundo del cine como Fernando Tejero, o periodistas como Susana Griso y Sandra Sabatés han mostrado su apoyo a la campaña, y que ha hecho acto de presencia durante las concentraciones que han seguido sucediendo.

El 30 de septiembre cientos de personas, junto a sus perros, protagonizaron la segunda de las protestas, en esta ocasión frente al Congreso de los Diputados, donde se escucharon consignas como “Ni un perro atrás” o “Todos los perros son iguales ante la ley y los tribunales”. Entre la multitud se encontraban Hilda y Yolanda, no pertenecen a ninguna asociación pero están allí para luchar contra la enmienda. “Me tiene entristecida”, señala Hilda una alemana que lleva 50 años viviendo en España, “qué más les hubiera dado dejarlo como estaba , los cazadores solo votan a VOX“. Las dos mujeres discuten sobre qué puede haber motivado a los socialistas a poner pegas a su propia ley. Yolanda no lo tiene tan claro, ella, como muchos otros señalan a las elecciones autonómicas y nacionales del próximo año. “Entre otras cosas es negocio, ¿tú crees que un partido político haría algo que no le de votos? Lo tienen todo más que estudiado”. Ambas son cautas sobre el futuro de la ley “aunque hubiesen sacado la ley por completo, nadie la iba a cumplir”, sin embargo coinciden en la importancia de que salga adelante para limitar lo que consideran que es carta blanca para los maltratadores de animales “por lo menos déjalo puesto, para que el día de mañana tenga algo en la mano (en lo que refugiarse)”.

«Aunque hubiesen sacado la ley por completo, nadie la iba a cumplir»

Hilda
Foto: Marta Gallardo

Los animales, muchos de ellos podencos, fueron situados a la cabeza de la manifestación para la foto de familia ante los reporteros gráficos. Algunos de los canes, más sensibles a las multitudes, permanecían a una distancia prudente con sus dueños. Entre ellos se encontraba Francis, presidenta de aiBA (Asociación de Iniciativas para el Bienestar Animal) junto a quien estaba situada una galga blanca y negra, que según cuenta se trata “de un desecho más de la caza”. Francis explica por qué todos los perros necesitan protección, “estamos aquí para reivindicar que estos animales son los que necesitan más protección. Todos los necesitan , pero estos perros son maltratados, no reciben atención veterinaria, están mal alimentados, abandonados, de hecho la mayor parte que entran en las protectoras son animales podencos, galgos bretones… bueno mestizos de caza.”

 Al igual que muchos otros, la presidenta de aiBA quiere que la ley siga adelante como estaba. Entiende que esta enmienda se trata de un nuevo recorte “ ya se han quitado cosas en el camino, no es la ley que queríamos, pero bueno, por lo menos es una ley de protección animal nacional, que es la primera que se va a tener”

«Ya se han quitado cosas en el camino, no es la ley que queríamos, (…) pero por lo menos es una ley de protección animal nacional, que es la primera que se va a tener»

Francis, PRESIDENTA DE AIBA

Francis es optimista al ver a tanta gente concentrada. Cree que efectivamente la enmienda será retirada. El jueves 6 de octubre, los animalistas recibieron buenas noticias, la ley seguiría su camino en la cámara tras el rechazo de las enmienda a la totalidad presentadas por el Partido Popular, VOX y el Partido Nacionalista Vasco. Por supuesto, esto no es sinónimo de que la enmienda del PSOE vaya a seguir el mismo camino, y hasta entonces el colectivo de defensa de los animales no está dispuesto a dar su brazo a torcer. El próximo 16 de octubre hay convocadas nuevas manifestaciones para seguir presionando al grupo socialista, es por que ello que, en esta ocasión se concentrarán frente a sus sedes de Madrid, Barcelona y Sevilla. 

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