La meca del desayuno está en Aluche

Escondido entre callejuelas circundantes al metro de Aluche se encuentra el Café D’oc. Un local bastante luminoso, abierto, con grandes ventanales y amplias barras para servir. Rara vez se encuentran vacías, cuando no son bollos, son tostadas, o café, mermelada y tortilla. Es una cafetería restaurante con una importante particularidad, está especializada en desayunos.

Dentro de esa particularidad el Café D’oc cuenta con otro gran distintivo: ofrece once tipos distintos de mermelada. Las hay de todos los gustos y colores, frutos del bosque, higos, melocotón, fresa, mango, papaya o gin tonic. Todas ellas elaboradas de forma natural, algunas incluso de procedencia madrileña.

El Café D’oc ofrece una gran variedad de mermeladas en los desayunos| Fuente: David Castaño.

No solo la mermelada es natural, la bollería la realizan en la cafetería todas las mañanas, el pan y resto de ‘platos’ también. Las más de 80 personas que desayunan en el Café D’oc cada día, según los dueños del local, oscilan entre las tostadas, los bizcochos de manzana y canela, los cruasanes, napolitanas, palmeras de chocolate, barritas con tomate, tortilla o las rosquillas.

Abrió en 1970, hermanado con el Docamar de la calle Alcalá, a los mandos de César Cabrera. Desde ese día, y hasta hoy, se ha afanado por ofrecer desayunos de calidad con los que afrontar el día con plenitud de energías. Pocos detalles se dejan al azar, de hecho hasta la leche llega fresca todas las mañanas de la sierra de Madrid. Si la jornada va bien, en Café D’oc pueden gastar hasta dos kilos de café solo en los desayunos.

Patatas bravas insuperables

No solo de los desayunos vive este coqueto local del suroeste de Madrid. También cuenta con menús de día y otros muchos platos para picar. Entre ellos, las patatas bravas, con una salsa secreta compartida con el restaurante Docamar, y famosa en la zona centro de Madrid. El toque picante del final, con paladeo dulce al principio, no pasa desapercibido entre los más castizos.

Pues bien, lo que poca gente sabe es que la salsa del Docamar también se sirve en Aluche, a las afueras, en el Café D’oc. La llaman salsa mágica, y también es muy común en el resto de platos del menú. A diario pueden despachar entre 55 y 60 comensales, estos siempre tienen varias opciones a elegir aunque la predilección tiende hacia las lentejas de la casa, las albóndigas con la salsa mágica y el pudin casero.

La tortilla de patatas rellena de jamón y queso es otra de las especialidades del café D’oc| Fuente: David Castaño.

En cuanto empieza la temporada de invierno llegan los platos contundentes: cocido madrileño, patatas revolconas, migas extremeñas, fideua o paella. La guinda a la comida llega con los postres, helados, natillas, brownies, pasteles o pudin. El menú cuesta diez euros, lo habitual en Madrid.

Firma de autor

Fotografías de futbolistas como Iker Casillas o Fernando Torres ilustran el Café D’oc, siempre a la vera de César Cabrera y su hermano Jesús -dueño del Docamar-. Desde su nacimiento, ambos locales han ido juntos y de la mano, compartiendo desayunos y comidas. Si la salsa la suministra el Docamar de la bollería se encarga el Café D’oc. Así los clientes cuentan con lo mejor de cada casa.

El menú del día del Café D’oc ofrece siempre platos variados a precios muy competitivos| Fuente: David Castaño.

Por compartir, comparten hasta las servilletas. Una opción acertada para desayunar, comer, y cenar. Con todo lo bueno del Docamar pero sin las colas del centro de Madrid. El Café D’oc, encerrado en las afueras de la gran ciudad, ofrece al consumidor mucho más que comida casera y café caliente. Volver a lo natural, al ambiente de barrio. Si van, no quedarán defraudados. Y no lo olviden, pidan las patatas bravas, o en su defecto, la salsa mágica.

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