Jorge JEC: “Es una profesión en la que hay que tener paciencia, no debe haber prisas”

En una sociedad determinada por el ajetreo, la inmediatez y la productividad, se inserta un oficio desconocido por muchos que se caracteriza por la dedicación y el sosiego. Los lutieres son artesanos que prefieren construir instrumentos dotados de gran belleza con un sonido exquisito a ser dominados por la celeridad actual. A su vez, se encargan de repararlos con la idea de que sean longevos, algo que choca con la cultura imperante del usar y tirar.

Mientras que algunos han tenido la oportunidad de aprender el arte en países extranjeros, otros como Jorge JEC son autodidactas. El madrileño se sumergió en el mundo de la luthería motivado por su afición a la música. Desde que era pequeño, siempre ha sido muy inquieto y se ha interesado por este ámbito. De hecho, a los seis años ya tenía su primera guitarra española.

Comienzos del lutier madrileño Jorge JEC | Fuente: Patricia Merello Guzmán

Aunque existen cursos para ajustar o crear un instrumento, Jorge piensa que no es lo mismo entender cómo hacer una guitarra con una persona al lado que la reparación y la construcción diaria. “Al final esto es una profesión como casi todas las artesanas que cuando te enfrentas a los problemas es cuando vas aprendiendo y resolviendo”, comenta.

La luz natural se cuela por la ventana de su pequeño taller, un espacio acogedor que se encuentra perfectamente ordenado y, además, iluminado con lámparas para poder observar todos los detalles. Es allí donde el melómano se dedica a revivir instrumentos de cuerda y a atender los encargos que le solicitan habitualmente. Pasa horas y horas entre herramientas y acompañado de la radio o de su mujer, que le echa un cable cuando debe atender una gran carga de trabajo.

Trabajos habituales del lutier Jorge JEC en su taller | Fuente: Patricia Merello Guzmán

El músico y lutier Jorge JEC tratando la rotura de la pala de una guitarra acústica | Fuente: Patricia Merello Guzmán

Tipos de instrumentos que pasan por el taller de Jorge JEC | Fuente: Patricia Merello Guzmán

A diferencia de otros artesanos, que construyen instrumentos y posteriormente los ponen en venta, Jorge solo se adentra en la creación desde cero cuando los clientes lo demandan. Y no lo hace en soledad, sino que cuenta con la presencia de un amigo lutier con el que comparte otro taller. De esta forma, modela la madera y la dota de sonido con el fin de que los músicos compongan afinadas melodías.

El proceso, a grandes rasgos, consiste en cortar un trozo de madera y limarlo, redondeando los bordes con una lija. De esta manera se sigue el método tradicional, aunque también se utiliza una máquina especializada para el grueso del trabajo. Acto seguido, el instrumento se conforma ensamblando, es decir, uniendo varias piezas de madera de forma que se ajusten entre sí a la perfección. Finalmente, se añaden los trastes y la electrónica, entre otros elementos.

El orden es fundamental en la mesa de un lutier | Fuente: Patricia Merello Guzmán

Sin embargo, antes de ponerse manos a la obra, Jorge realiza una serie de plantillas para que nada quede fuera de control. Asimismo, selecciona la madera para su creación según las preferencias de los clientes. El cuerpo de una guitarra suele ser de caoba, fresno o aliso, en cambio, para los diapasones, es decir, donde se pulsan las cuerdas para obtener diferentes notas, es común utilizar palo rosa, ébano o arce. No obstante, más allá del estándar marcado por grandes marcas como Gibson o Fender, es posible combinar todo tipo de maderas.

Organización precisa previa a la construcción del instrumento | Fuente: Patricia Merello Guzmán

En este sentido, el varetaje es decisivo para el sonido final y es que, según el número de varas, la distancia que guarden entre ellas y el tipo de madera utilizada, la resonancia puede ser de una forma u otra. “De hecho, si coges dos bloques de madera, caoba vamos a poner, sujetas uno y le das un golpe para ver como vibra y como resuena, este puede ser totalmente diferente al otro”, explica el lutier aludiendo a la influencia de las vetas.

Desde un rincón tranquilo del distrito de Carabanchel, Jorge JEC repara y construye con entusiasmo los instrumentos de clientes muy diversos, desde músicos profesionales hasta docentes. Entre ellos se distinguen al profesor de bajo Oscar Fernández o al de guitarra Carlos Vicent. También colabora con empresas del sector como Bonzo Locales de ensayo, California Studios o las escuelas Esmúsica y Combo.

Personas que solicitan los servicios de lutería de Jorge JEC | Fuente: Patricia Merello Guzmán

Su experiencia le dice que la ciudadanía tiende a dar más valor a un coche que a un instrumento, pero por sus manos pasan guitarras y bajos que presentan precios muy elevados. Cada día, este madrileño se dispone a seguir contribuyendo a la creación musical gracias al cuidado que otorga a los artefactos que la permiten. Y desde que comenzó en la lutería tiene muy claro que:

Característica clave de un lutier | Fuente: Patricia Merello Guzmán

Un comentario en «Jorge JEC: “Es una profesión en la que hay que tener paciencia, no debe haber prisas”»

  • el martes, 6 | noviembre | 2018 a las 11:46
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    Fantastico luthier… accesible, comunicativo, y sobre todo un gran profesional.

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