Life is Strange, ¿a qué se deben tus decisiones?

Existen muchos tipos de narrativas interactivas, desde aquellos libros de Elige tu propia aventura de los años 80 hasta las películas interactivas en plataformas VOD por streaming como Black Mirror: Bandersnatch. Bien es cierto que hay un tipo de narrativa que destaca en términos de inmersión y participación del usuario: los videojuegos.

El género de las aventuras gráficas ha llamado la atención con títulos como Beyond Two Souls, Detroit: Become Human o Life is Strange. Un tipo de videojuegos donde la historia tiene un papel primordial y las decisiones del jugador serán clave para el transcurso de la misma. La pregunta que nos formulamos aquí es: ¿qué es lo que rige las decisiones de los usuarios? Vamos a centrarnos en el caso de Life is Strange.

Fuente: El Español

Se entiende como ‘homo ludens’ un ser cuyo acto de jugar es circunstancial tanto social como culturalmente. Es un ser capaz de sentir culpa y la moralidad es lo único que marca sus límites en los mundos alternativos de este tipo de producciones. Se ha de tener en cuenta, tal como subrayaba el doctor en game studies Sicart, que “todos los juegos son sistemas morales”. En el caso de Life is Strange, esta moralidad esta fuertemente marcada por el vínculo emocional que se llega a crear con uno de sus personajes: Chloe.

Chloe es un personaje muy querido en la saga con el que el jugador llega a empatizar notablemente. Las decisiones en las que está en juego su vida hacen vigente esa carga empática que se ha generado en torno a su personaje, de hecho si planteamos algunas de las situaciones del juego relacionadas con Chloe a personas que nunca han jugado, obtendremos resultados similares. Esto se debe a que el vínculo que el jugador llega a crear con Chloe es similar al que establece una persona corriente al ponerse en esas situaciones y pensar en la coprotagonista como un ser querido.

En definitiva, las decisiones tomadas en los videojuegos no están tan vinculadas a un comportamiento moral al tratarse de un escenario no ficticio sin consecuencias reales. No obstante, muchos juegos sí que logran un fuerte apego emocional y empático que en ocasiones influye en mayor medida en sus elecciones que la propia moralidad.

Life is Strange es una obra que, sin duda, va mucho más allá del simple entretenimiento. Años después de su lanzamiento, sigue siendo una obra de arte narrativa, visual y sonora.

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