La Vaguada es nuestra

“La Vaguada es nuestra” fue el grito de guerra, no solo del Barrio de El Pilar, sino de toda una época. Nadie quería allí un centro comercial. El proyecto se aprobó3 en 1975 y se inauguró en 1983. Pero pese a todas las movilizaciones en su contra, hoy ningún vecino se imagina el barrio sin ella. Se ha convertido en el motor económico y centro neurálgico, no solo del Pilar, sino de toda la zona.

Corría el año  1976 cuando se constituyo la plataforma “La Vaguada es nuestra”, compuesta por asociaciones de vecinos, comerciantes e incluso colectivos taxistas con un objetivo común: frenar el centro comercial.

El principal problema es que el Barrio de El Pilar carecía de muchos servicios más importantes, como colegios, parques o ambulatorios y el único espacio en el que podían ubicarse por estar sin construir era La Vaguada. Pero existían otros planes para el lugar.

El Pilar fue el gran pelotazo urbanístico de José Banús, el conocido como el promotor de Franco y responsable de la construcción de El Valle de los Caídos, el Barrio de la Concepción (Madrid) o Puerto Banús, entre otros proyectos.

En el Barrio de el Pilar, Banús construyo una de las mayores urbanizaciones de vivienda social de la Dictadura. Pisos de menos de 60 metros cuadrados que al promotor le costaban unas 35.000 pesetas y por el que su propietario pagaba sobre las 100.000 pesetas (dando una entrada de 50.000 pesetas y el resto a plazos). Fue el negocio del siglo.

La batalla de los vecinos contra Madrid 2 (el nombre original del centro comercial) se alargó siete años, desde 1976 hasta 1983, cuando se inauguró el centro. En las protestas se hicieron más cosas además de las manifestaciones y encuentros con las autoridades municipales; hubo todo tipo de acciones, como llenar el barrio de flores de papel o plantar árboles.

Los ánimos se calmaron cuando llegó a la alcaldía Enrique Tierno Galván en 1979. Durante varios meses paralizó las obras, para estudiar el proyecto, pero se encontraron con que, si se suprimía la licencia, había que indemnizar con 800 millones de pesetas entre dueños y promotores.

Lo qué si consiguió el alcalde fue que una parte del solar, casi la mitad, estuviese dedicado a un parque y un centro educativo. Y, junto a la presión popular, que el proyecto corriese a cargo del arquitecto canario César Manrique quién realizó un proyecto en el que primaban las plantas, el agua y las velas.

Hoy, nadie duda que La Vaguada es un éxito rotundo y sin precedentes en la ciudad y el alma del Barrio de El Pilar. El que fuera el primer gran centro comercial de España (los que tienen más de 80.000 metros cuadrados de superficie comercial) sigue siendo el líder en afluencia, con una media de 65.000 visitantes al día, y por su aparcamiento pasan más vehículos que por el aeropuerto de Barcelona. Definitivamente se cumplió el eslogan, aunque no como imaginaron en un principio los vecinos: La Vaguada es del barrio

WEBGRAFÍA:

https://elpais.com/diario/1984/09/22/economia/464652015_850215.html
https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-11-25/la-vaguada-madrid-cesar-manrique-jose-angel-rodrigo_1666250/
https://es.wikipedia.org/wiki/El_Pilar_(Madrid)
https://www.madridiario.es/449573/aniversario-la-vaguada-barrio-del-pilar

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