La batalla contra la desinformación

El pasado 27 de septiembre tuvo lugar en el salón de actos de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) una jornada de “La eclosión de las noticias falsas, cómo ganar la batalla a la desinformación”. En el primer debate de análisis del fenómeno global de la proliferación de bulos y noticias falsas en España, acudieron grandes personalidades como Raphael Minder, corresponsal del New York Times, y Mari Luz Peinado, editora jefa de Verne – El País. En el segundo debate de esta jornada se habló sobre la batalla de la desinformación y las medidas que están adaptando las plataformas tecnológicas, los medios de comunicación y los periodistas ante este problema. Los periodistas que participaron en la segunda parte de la jornada fueron Clara Jiménez, César González, Olga Lambea, Luis Ventoso y Antonio Vargas.

Las noticias falsas es algo que siempre ha estado presente en nuestra sociedad. Pero, con la llegada de Internet la desinformación ha aumentado de forma considerada. Mari Luiz Peinado, editora jefa de Verne – El País, comentaba que uno de los principales problemas de los periodistas es querer ser los primeros en dar una noticia. Por otro lado, afirmaba que la desinformación se consume porque hay personas que están deseando consumirlas. Un estudio de la revista Science afirma que la información falsa se difunde “más rápido, llega más lejos y es más profunda”. Por norma general, la información falsa tiene un 70% más de retuits en Twitter que las noticias verdaderas, por lo que los usuarios las comparten más entre sus seguidores haciendo que la información se viralice y se multiplique más de lo debido.

Alba Precedo, periodista de Infolibre, comentaba a su vez que el problema de las redes sociales es que cualquiera puede ser periodista y que tiene que haber una ley que regule esto. Además, que el ciudadano tiene que hacer una labor investigadora y que “no se crea lo primero que ve”. Y, es que, el mal uso de las redes sociales puede ser determinante en las decisiones de los ciudadanos. Por ello, es conveniente que la sociedad sea más crítica y debe cuestionarse la información que le llega. No todo lo que leemos es cierto y, sobre todo, no todo lo que creemos que es cierto es así ya que siempre caemos en el error de difundir lo que confirman nuestras propias creencias.

Por otro lado, una de las recomendaciones de High Level Group de la Comisión Europea para atajar este problema es recomendable dejar de utilizar el término “fake news” para pasar a hablar de desinformación. Clara Jiménez, cofundadora de Maldita.es, explica que el término “fake news” no refleja lo complejo que es el problema. Y, de hecho, testifica que “tampoco sería correcto llamar noticia falsa a un hecho que no tiene estructura de noticia”. Asimismo, analiza que la mejor herramienta contra la desinformación sería la educación a sectores especialmente vulnerables, y hacer todos una labor investigadora de lo que leemos.

Olga Lambea, periodista y presentadora de RTVE, asegura que las redes sociales no son fuentes de información para su medio y que “para verificar la información RTVE se pone en contacto con la persona que la ha difundido”, asegura así que “es la mejor forma de saber si algo es verdad o no”. Comenta también que las redes sociales influyen a las personas a la hora de votar, más de lo que puede influir un debate electoral. Asimismo, piensa que los políticos también dicen mentiras o medias verdades porque “no tiene ningún coste para ellos. Por ello, cree que “debería estar regulado, sino este problema siempre va a seguir existiendo”.

Diferentes puntos de vista fueron comentados en la Asociación de Prensa de Madrid, pero todos unidos con un mismo objetivo: acabar con la desinformación. ¿Cuál creen que es el problema? ¿Recae toda la responsabilidad en los periodistas? ¿Se podría hacer algo realmente para combatir la desinformación?

Jornada de «La eclosión de las noticias falsas; cómo ganar la batalla a la desinformación». Foto de Juan Salgado (@Juansalgal)

Un comentario en «La batalla contra la desinformación»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.