El manifiesto feminista de Jane Eyre en las tablas del Teatro Español

Hay mujeres de espíritu libre, con conductas poco apropiadas para los preceptos de la sociedad. Mujeres que se comportan como si no lo fueran. Luchan contra las injusticias. Como la injusta injusticia de ser pobre, o la de ser mujer, pero no por ello inferior. Así es Jane Eyre, el personaje literario de Charlote Bontë que en la piel de Ariadna Gil pisa las tablas del Teatro Español.

Folleto informativo de la obra de Teatro ‘Jane Eyre’. Foto: Isabel Casilda

Jane Eyre es una novela escrita bajo el pseudónimo de Currer Bell en 1847, año en el que difícilmente se hubiera publicado la obra de no ser porque la autora ocultó su verdadera identidad. Una mujer cuya obra se convirtió en un referente de la literatura inglesa y del feminismo.

Eyre desde muy pequeña es incapaz de dejarse maltratar pese a que precisamente eso es lo que se espera de ella, sumisa, obediente y silenciada, debía acatar y asumir castigos, ofensas y maltratos sin alzar la voz, pero ella no estaba dispuesta a soportar ninguna humillación.

Jane Eyre le pregunta a su amiga del internado por qué se deja castigar, Helen le responde que ella está ahí para recibir una educación y que el castigo formaba parte del proceso. Jane dice “si todos obedeciéramos y fuéramos amables con los que son crueles e injustos, ellos nunca nos tendrían miedo y serían cada vez más malos. Si nos pegan sin razón tenemos la obligación de devolver el golpe, estoy segura, y con fuerza, para dejar claro a los que lo hacen que no lo pueden repetir”.

«Soy inquieta por naturaleza». Jane Eyre

La obra se centra en el papel de la mujer en el mundo, pero envuelve también una gran historia de amor, una relación que únicamente se materializará cuando los dos protagonistas estén de igual a igual. Jane Eyre no quería vivir encarcelada en el amor, para ella el amor suponía un acto de libertad.

Espacio escénico de la obra de teatro. Foto: Isabel Casilda

Carme Portaceli es la encargada de dirigir la adaptación teatral de una de las primeras novelas feminista de la historia, cuya protagonista da una lección de feminismo ambicionando un todavía inexplorado mundo donde poder ser una mujer libre. Se estrenó en Barcelona el pasado año y desde el 5 de octubre y, hasta el 21 de este mismo mes, se representa en Madrid.

La adaptación de la novela de Bontë es un viaje al mundo de Jane Eyre, un personaje que cuestiona la sociedad, que retrata la época en la que vive y refleja su superación personal. La obra muestra la manera de ser y estar en el mundo de la protagonista, y evidencia el contraste con la de los demás personajes femeninos.

La producción ha cosechado un éxito rotundo en la capital española colgando el cartel de ‘no hay entradas’ para los días en los que se representa la versión de Anna María Ricart en el Teatro Español.

Cartel en la puerta del Teatro Español para indicar que ‘no hay entradas’ para la obra de Jane Eyre. Foto: Isabel Casilda

Además de Ariadna Gil, que da vida a la protagonista de la función, el elenco teatral lo componen Jordi Collet, Gabriela Flores, Abel Folk, Pepa López, Joan Negrié, y Magda Puig. Un espectáculo que incluye la música en directo de Alba Haro al violonchelo y al piano, de manera alterna, Clara Paya, Liana Vallès y Clara Lai.

En el equipo artístico encontramos a Clara Peya, quien se ha encargado de la música, Anna Alcubierre es la diseñadora del espacio escénico, la iluminación ha estado a cargo de Ignasi Camprodon, Antonio Belart es el diseñador de vestuario, caracterización y coreografía a cargo de Toni Santos y Ferran Carvajal respectivamente, y de la parte audiovisual se ha ocupado Eugenio Szwarcer e Igor Pinto del sonido.

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