“Por primera vez en esta ciudad, se presenta un mago negro.
Acérquense, no tengan miedo, estoy vacunado. Me presentaré, soy alemán… No! les
engañé, soy cubano!!… jajajaja”, en medio de carcajadas, así comienza el
divertido show de Raúl Camagüey, un artista callejero que cada domingo en la
tarde, llega hasta la Plaza Puerta del Sol para deleitarnos con sus trucos de
magia y hacernos reír sin parar.
Foto: Facebook Raul Camagüey
Vestido muy elegante, con chaqueta, pantalones y zapatos de color verde, que contrastan perfectamente con su piel morena, Raúl comienza su espectáculo de “magia negra”, como él mismo dice, y en cuestión de segundos se mete el público al bolsillo.
“Los negros somos famosos por el tamaño… miren mis dedos, imaginen
como tengo… las piernas”, comenta de manera pícara y la gente estalla en risas.
Raúl puede hacer bromas de alto calibre, de política, raza, cultura, sexo y hasta
de religión, nadie se ofende, sin duda maneja muy bien los límites.
Foto: Facebook Raul Camagüey
Su simpatía y ese humor tan caribeño hacen que el show sea
un éxito, pero no se confunda, el cubano no es ningún improvisado con la magia,
realiza tremendos trucos que dejan a todos con la boca abierta. Siempre pide la
colaboración de su público, que si alguien le presta un billete de 50 euros
para una demostración, que si una jovencita se ofrece a sacar unas cartas, que
si un caballero le da su corbata. Al final del truco, la gente se pregunta: ¿cómo
lo hizo?
“Me encanta ver la cara de las personas cuando hago mis
trucos. Yo llevo muchos años en esto, desde que era un niño”, me cuenta Raúl
con ese peculiar acento cubano, mientras las personas, más que contentas se
acercan a tomarse unos selfies con él.
Foto: Facebook Raul Camagüey
Este hombre de metro 83, de piel morena como el café, en
realidad se llama Raúl Martínez, “Camaguey” es el pueblo cubano donde nació
hace más de 50 años, donde soñaba en ser un artista y viajar por todo el mundo.
Y así lo hizo, por más de 10 años perteneció al elenco del Circo Nacional de
Cuba y las giras eran internacionales.
“Cuando estaba de gira por Pisa – Italia decidí escaparme y
no regresar más a mi país. No conocía a nadie, he pasado de todo, trabajé en
una gasolinera, dormía en la estación de servicio, así de duros fueron mis inicios
en Europa”.
Foto: Facebook Raul Camagüey
Es así, que hace 8 años decidió quedarse en Madrid y la
plaza Puerta del Sol, lo ha adoptado como un hijo más. “Yo no me siento mal por
hacer shows en la calle, no me tengan lástima. ¡Yo soy un artista!”.
Cada espectáculo es muy especial para este tremendo artista
urbano que entrega su talento de principio a fin y todo a cambio de unas
cuantas monedas. Antes de irse, Raúl me mira fijamente y me dice susurrando…
“la risa no tiene precio, eso es lo mejor que le doy a mi público”.
Escrito por Rosario Victorio Cahuana
en jueves, 24 | octubre | 2019. Archivado en Centro,Madrileando.
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