XIX Jornada Nacional de Periodismo: los señior y las nuevas generaciones deben recomponer los fallos de la profesión

Profesionales del mundo del periodismo se reúnen en la Fundación Amberes para charlar sobre Autoestima, Influencia y Desafección en la comunicación. Luz Sánchez, Rubén Amón y Rosa Belmonte fueron algunos de los rostros más conocidos. El broche final lo puso la Presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, quién se encargó de clausurar el evento y lanzó un dardo a los que ponen en riesgo la continuidad de la democracia.

La Jornada Nacional de Periodismo patrocinada por Coca-Cola es uno de los reclamos anuales para los alumnos de periodismo y profesionales ya curtidos que a través de varias charlas descubren algunas de las cosas más importantes que hay dentro de este mundo. En esta edición, tres fueron los temas principales sobre los que versó la conferencia «La Dosificación y otras trampas del periodismo» en la que destacó la presencia del director de «La Voz de Galicia«, Xosé Luis Vilela y el director de «La Brújula» en Onda Cero, Rafa Latorre. El «Protagonismo y autoestima» ocuparon el espacio para el segundo debate en el que Luz Sánchez, Rosa Belmonte y Rubén Amón deleitaron a los allí presentes con una charla distendida y de la que surgieron numerosas réplicas a lo apuntado por los conferentes.

El prestigio y la autocrítica enfrentados

El mundo del periodismo ha vivido una auténtica revolución en los últimos años en parte por la aparición de las redes sociales, pero también por la llegada de nuevas generaciones a las redacciones de los grandes medios. Los jóvenes cada vez optan más por informarse a través de otras vías de comunicación que no son los medios tradicionales y eso hace que «decir que eres periodista te resta prestigio» apuntaba Luz. Antes la gente se informaba y confiaba en la palabra del emisor que contaba la noticia, ahora como señala la periodista de El País «se necesita una reflexión profunda de dónde estamos y hacia donde vamos».

además, hay un sector dentro de la profesión a la que hablar de ciertos temas le restan importancia y consideran que eso les hace perder «prestigio». Sin embargo, Luz hacía hincapié en este sentido apuntando que «todos los temas son importantes» y de los que «se debe estar al tanto aunque sea lo más mínimo». Siguiendo sobre esta línea, Rosa Belmonte quiso señalar el hecho de que «aún existen muchos prejuicios sobre la crónica social o del corazón» y a los periodistas que informan de esta temática se les «resta valor o minusvaloran».

La profesión, también, está en horas bajas debido a lo que, en líneas generales, apuntó Rubén Amón indicando que había 3 cuotas de la profesión. Para él, existen los periodistas «íntegros» que no obedecen presiones y trabajan de forma totalmente ajena a las indicaciones que llegan desde arriba, la cuota «corporativa» en la que la prensa es la encargada de colocar a sus amigos en los diferentes medios y los manejan tal y como quieren según sus intereses. Y, por último, está la intervención política en la que los medios obedecen indicaciones según el partido que gobierne. Los 3 hicieron autocrítica apuntando que «de los primeros cada vez quedan menos» y auguran un «pronto final».

La audiencia manda

En un momento donde la gente tiene a su alcance numerosas herramientas para estar informados, hay que saber como atraer a ese público. Para Rafa Latorre, una de las deficiencias con las que cuenta esta profesión es la «dosificación de la información». De esta forma, el director de La Brújula apunta a la «serialización de las noticias» para mantener enganchado al público. Es decir, que de algo concreto se vaya informando cada vez más, Latorre puso como ejemplo el Caso «Cifuentes» donde de algo particular se fue indagando cada vez más y se destaparon más delitos.

Por su parte, Xosé Luis Vilela, destacó como se había producido un cambio en las redacciones donde se había pasado de la «dosificación» a la «planificación». Ahora, se debe trabajar para todo el mundo y por ello hay que tener en cuenta dos factores los «tiempos de respuesta rápida y los puntos de atención» recalca el director de La Voz de Galicia. Además, Vilela apuntó otro grave problema con el que se está teniendo que enfrentar la prensa en los últimos años como es «la llegada de los nuevos medios». Para frenar esta caída, él apunta una solución basada en la «lealtad» y «contrastación».

Miguel Ángel Noceda, Rafa Latorre y Xosé Luis Vilela durante la Jornada Nacional de Periodismo

Política y periodismo deben unirse frente a los nuevos populismos

Con la llegada de partidos de extrema derecho se ha puesto en jaque la democracia en los últimos años, es por ello, que, Meritxell Batet quiso hacer una reflexión sobre este asunto señalando que la política y el periodismo «tienen que ir de la mano» para frenar a todos aquellos que quieren «derribar las democracias que tanto costó construir». Batet, también se refirió a la aparición de las redes sociales (como ya hicieron el resto de conferentes) aunque, en su caso, lo hizo para señalar que los medios «no pueden ni deben competir con ellas» en el sentido de que esta profesión su principal valor es el de mantener el «derecho a la información» y, ella apuntó que las redes hacen «todo lo contrario».

Meritxell Batet durante su discurso de clausura de la jornada

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