Vuelven los robos a Las Margaritas

Inseguridad y rabia es lo que sienten los vecinos del barrio de Las Margaritas en Getafe. Tras una pequeña tregua, la delincuencia ha vuelto a azotar a este pequeño barrio del centro-norte de la ciudad. El pasado domingo, María Domínguez, fue víctima de un hurto a plena luz del día cuando se dirigía a la estación de Renfe de Las Margaritas. «No tengo palabras para describir lo que me sucedió. Solo sé que fue horrible», dice María. Asimismo, el número de coches robados ha aumentado considerablemente en las últimas semanas.

Paseo donde María fue asaltada / Fotografía: Ester Ortega

Los vecinos y los comerciantes del barrio, por tanto, son los más afectados. Según éstos, el barrio es, desde hace ya años, un lugar cada vez más temeroso. «La situación es insostenible. El miedo se ha apoderado de nosotros. Ya no se puede estar a gusto ni en casa. De hecho, todas las noches antes de bajar la persiana echo una ojeada para ver qué se cuece en la calle», comenta Agustín Fernández, uno de los vecinos conmovidos por la delincuencia.

Las Margaritas se caracteriza por ser uno de los barrios más antiguos de Getafe y por consiguiente, cuenta con un elevado número de población anciana. Todos lo están sufriendo, pero los mayores, si cabe, más todavía. «Hace un año robaron a mi abuela, nos llevamos un susto bastante considerable. Desde entonces, ella tiene mucho miedo. Ya no la dejamos sola», cuenta Cristina Santana, residente en el barrio.

Tiendas, a pie de calle, en Las Margaritas / Fotografía: Ester Ortega

Grupos formados por delincuentes de varios países, especializados en asaltar viviendas y cometer hurtos a pie de calle, han convertido al barrio de Las Margaritas de Getafe en uno de sus principales campos de acción. En el primer trimestre de 2017, los robos con fuerza crecieron un 28% y las sustracciones de vehículos hasta un 31%. No obstante, la situación ha vuelto a remitir y al respecto, Mónica Cobo, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, ha pedido a la Concejalía de Seguridad Ciudadana que haga todo lo posible para que se reduzca la tasa de delincuencia.

Unas medidas de seguridad insuficientes, una iluminación deficiente y una mala distribución urbanística facilitan a los ladrones el acceso a las viviendas, establecimientos y asaltos a pie de calle. Los ladrones, además, continúan haciendo uso de la violencia para conseguir sus objetivos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *