Vuelve el universo abstracto de David Jiménez

Juegos de formas y movimiento se concentran en el nuevo fotolibro del fotógrafo sevillano David Jiménez. Aura se configura como un proyecto cargado de magia gestado en veinte años que resalta la interconexión entre fenómenos desde la India. La obra, de carácter evocativo, se basa en la captura de instantes azarosos y la desconexión con la realidad del país del Este.

David Jiménez presentó su fotolibro ‘Aura’ en el Espacio Unonueve de la EFTI | Fuente: Patricia Merello Guzmán

El profesional, que cuenta con el premio Fotógrafo Revelación en PHotoEspaña 99 y el Premio de las Artes de la Villa de Madrid, presentó sus fotografías en el Centro Internacional de Fotografía y Cine (EFTI) ante una multitud. La ilusión de David se manifestó en un coloquio donde dio a conocer los entresijos del libro y habló de sus trabajos anteriores.

“En algunos momentos el libro es más tranquilo y reposado, y en otros momentos, hay un cierto estallido de energía. Hay pájaros, hay monos, hay perros hay animales, hay cosas en movimiento, hay manchas que en algunos momentos adquieren formas relevantes, para mi tiene muchísimos ingredientes”, comentó mientras mostraba en un proyector las distintas imágenes que conforman Aura.

En silencio, bajo la atenta mirada de los asistentes, el que es profesor del Master Internacional de Fotografía y Gestión de Proyectos de la EFTI, comparó la esencia de Infinito (2000), considerado un hito en la historia del fotolibro español contemporáneo, y Versus (2014), dos volúmenes entrelazados muy minimalistas. “Infinito encierra un pequeño secreto que el espectador debe encontrar por sí mismo. Esa sensación de corte de las imágenes está justificada, se entiende cuando descubres una lectura que lo conecta todo” explicó el creador.

Díptico del fotolibro ‘Infinito’ (2000) de David Jiménez | Fuente: elfotomata.com
Díptico del fotolibro ‘Versus’ (2014) de David Jiménez | Fuente: EFTI

Los dípticos de Versus, en cambio, se distribuyen en dos partes construidas bajo la idea de que el espectador no llegue a saber exactamente qué es lo que muestra la imagen. Son dos polos opuestos que conforman una sola creación, en uno predomina el color blanco y la luz mientras que en la otra prima el negro y la oscuridad. “Los veo como dos partículas entrelazadas que viven en mundos paralelos”, comentó el fotógrafo.

Asimismo, hizo referencia a las características de su nuevo fotolibro, comparándolo con sus creaciones anteriores. “Aura es también bastante abstracto, pero ves las cosas que hay. Yo creo que hay más ensoñación, fragmentos de la realidad combinados”, apuntó. Además, señaló que es el doble de grande que sus dos hermanos, y esta vez, presenta un nombre de chica.

En un ambiente cálido, el fotógrafo definió sus tres obras en pocas palabras: Infinito es más fragmentos de realidades más tangibles, palabras, es calle, es gente; Versus se ha ido a otra galaxia, se ha ido por el lado posiblemente lumínico, flotante, a otro sitio; y Aura estaría más en el plano de que son cosas reales, pero con la característica de que están teniendo un comportamiento mágico en la mayoría de los casos”.

Por otra parte, desveló que su último fotolibro contiene varias imágenes autorreferenciales en las que aparecen personas observando la propia obra. Aura, realizado con el apoyo del programa de ayudas a la creación del Ayuntamiento de Madrid, es una metáfora donde las instantáneas se van desmaterializando hasta llegar al terreno de lo imaginario. Es una propuesta visual en blanco y negro donde destacan las relaciones, algunas de ellas halladas en el estudio de forma aleatoria, tal y como confiesa David Jiménez.

El artista también contó su sistema de trabajo, consistente en combinar durante horas en torno a 10.000 dípticos en miniatura de sus imágenes. A su vez, relató anécdotas vividas durante su estancia en la India, lugar que le fascina y que lleva visitando desde el año 1995. “En India es muy fácil fotografiar, no tienen ningún problema con las fotografías, es más, les gusta, les encanta jugar”, dijo David, que confesó dar de comer a los pájaros para que se acercasen a él.

Sistema de trabajo del fotógrafo David Jiménez | Fuente: youtube.com

El encuentro dio a conocer un trabajo donde la palabra alquimia adquiere una gran importancia y que va de “como las cosas se continúan, resuenan, se dibujan unas a otras, se transforman”. Al finalizar, se procedió a la venta de este fotolibro repleto de claves ocultas. A aquellos que adquirieron la obra se llevaron de regalo un pliego a doble página con una de las fotografías de su interior.

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