Un loco en el Wizink Center de Madrid

Si junto al Merbeyé Loquillo veía a sus pies su ciudad, el viernes 15 de diciembre lo que vio bajo sus pies fue a unas 15.000 personas que llenaban el Wizink Center de Madrid para ver “Al Loco” y a su banda.

Loquillo e Igor Paskual en el concierto del Wizink Center de Madrid/ Foto de Bernardo Días, EL MUNDO

Loquillo se encuentra muy lejos de sentir nostalgia recordando aquellos años de Rock & Roll. Hoy, a sus 56 años, pisa el escenario más fuerte que nunca y, contra todo pronóstico, consigue llenar un estadio como el Palacio de los Deportes colgando un Sold Out” desde el 30 de noviembre, reuniendo a varias generaciones bajo un único denominador común: el Rock & Roll.

Pese a que la apertura de puertas fue a las 19:30 horas de la tarde, a las 21:00, cuando daba comienzo el concierto, un inmenso barullo de gente seguía en la Plaza de Felipe II, impacientes por entrar al recinto y con unas expectativas muy altas.

El barcelonés cantó un total de 32 canciones en el que fue el cierre de su gira “Salud y Rock & Roll” tras más de dos años de carretera y 140 conciertos por toda España a sus espaldas, en el que fue su segundo concierto de esta gira después de Las Ventas en septiembre de 2016, en el cual también se agotaron todas las entradas.

Cartel del concierto de Loquillo el pasado 24 de septiembre en Las Ventas de Madrid / Foto página web oficial Loquillo.

El concierto dio el pistoletazo de salida con “Salud y Rock & Roll”, la canción que da nombre a la gira, y continuó con sus últimas canciones. Después de preguntarse “Dónde está, dónde fue, la Europa que vivimos” llegó el momento emotivo de la noche con “El hombre de negro” en homenaje a Johnny Hallyday, recientemente fallecido. «Ha sido una semana dolorosa para nosotros al perder a una referencia europea» dijo el líder de la banda. 

La noche continuó con “Cruzando el paraíso” y “Brillar y brillar” que dieron paso a uno de los momentos álgidos del concierto: El loco, cigarro en mano comenzó con ese “Lunes, martes, miércoles mirando hacia el mar” mientras lo que miraba, en realidad, era cómo toda la pista botaba al unísono del Rompeolas que conquistó sus corazones hace ya muchos años.

«El Rompeolas» Concierto fin de gira de Loquillo «Salud y Rock & Roll» en el Palacio de los Deportes de Madrid/ Vídeo de Ana Arroyo.

La banda, que dio la talla en todo momento dando un espectáculo continuo, nos deleitó con varios acústicos de guitarra y bajo, o el solo de acordeón de Lucas Albaladejo.  En “Carne para linda” El Loco bajó a la pista con la Rock & Roll actitud que le caracteriza y, a continuación, cantó una de sus canciones más polémicas: “La mataré”.

Loquillo en el concierto fin de gira «Salud y Rock & Roll» en el Wizink Center de Madrid / Foto de Maya Balanyá, ABC.

El hombre de negro, que no es muy predispuesto a hablar en sus conciertos sino de cantar, dedicó un momento a sus fans: “Qué coño puedo decir, lo mejor que me ha pasado en la puta vida” y acto seguido puso a botar a todo el estadio con sus clásicos “Piratas», «Quiero un camión» y «Esto no es Hawaii«. Su séquito no echó de menos ninguna canción de su repertorio, que continuó con «Feo, fuerte y formal», «Rock and roll star» y «Qué hace una chica como tú en un sitio como este». Sin duda, el calor de la noche llegó con «Cadillac solitario» y, aunque no estuviéramos a plena luz del día, se encendieron las luces del Palacio de los Deportes, dando a entender que sería el último tema de la noche. Pero no fue así, El Loco dejó “En las calles de Madrid” para el final, pronunciando un “Dejé mi ciudad, mi Barcelona natal, y cambié sus calles por las calles de Madrid” a modo de despedida.

No hubo bises ni despedidas, tampoco el público pidió el mítico “otra, otra” no era necesario, estaban satisfechos con un concierto que había superado con creces sus expectativas. Los abrazos de hermandad y emoción entre los más rockabillys seguidores de la banda pusieron el broche final a la noche mientras sonaba “Heroes” de David Bowie de fondo. Y es que se puede decir que “Loquillo” es uno de los grupos que más comunidad ha creado entre sus seguidores, así lo vimos también a la salida en el puesto de merchandising del Wizink donde los pocos, pero aún así muchos, seguidores que aún no se habían hecho con sus camisetas hacían cola para comprarse la camiseta del último concierto de esta gira.

Una Castellana que tuvieron que hacer peatonal para afrontar la salida masiva del concierto, fue testigo de cómo 15.000 personas abandonaban el pabellón hasta el próximo vuelo del pájaro loco.

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