‘Nosotros, Robots’, hacia un mundo cada vez más robotizado

¿Robots humanizados o humanos robotizados? Esta es una de las preguntas que nos hacemos tras reflexionar sobre las profundas transformaciones de la robótica. El constante desarrollo de nuevas máquinas y las cada vez mayores posibilidades que estas nos ofrecen supone un creciente reto para la humanidad.

En la exposición Nosotros, Robots que puede verse en el Espacio Fundación Telefónica hasta el 3 de febrero de 2019, nos sumergirnos en el mundo de los robots, pero no sin antes hacer un recorrido histórico por algunas de las piezas que marcaron un antes y un después en su época.

Uno de los ejemplos más emblemáticos es la máquina de cifrado alemana Enigma, un aparato cuyo sistema de cifrado puso en jaque a Europa. Durante la II Guerra Mundial se libraron dos batallas, la lucha armada y la lucha por descifrar los mensajes del ejército nazi.

Máquina de cifrado alemana expuesta en el Espacio Fundación Telefónica. Foto: Isabel Casilda

Uno de los sectores que más ha evolucionado es el de las telecomunicaciones. En la muestra también puede verse uno de los Cuadros Interurbano de operadoras de los años 50. Unos equipos que permitían la comunicación entre los usuarios.

Cuadros Interurbano de operadoras de los años 50. Foto: Isabel Casilda

Uno de los precursores de los robots, aunque no se sabe con certeza si realmente llegó a construir uno, fue Leonardo da Vinci (1452-1519). Lo que sí se sabe es que diseñó al menos tres tipos de robots. Un carrito automotor, un león mecánico, y un caballero mecánico que, con su potencial de control remoto y antropomorfismo se puede considerar el primer humanoide, datado en torno a 1495.

Reconstrucción del Caballero mecánico a partir de los diseños de Leonardo da Vinci. Foto: Isabel Casilda

Dejando atrás a da Vinci, si viajamos hasta nuestros días descubrimos que la robotización es un hecho candente, y es esencial que aprendamos a vivir o convivir con los androides.

Se están logrando avances importantes, muchos robots ya saben interpretar textos, detectar la voz, y reconocer caras y expresiones. Y según los últimos avances en inteligencia artificial indican que no es tan difícil deducir emociones o sentimientos a partir de datos, o provocarlos a través algoritmos, máquinas o redes sociales capaces incluso de manipular emocionalmente a seres humanos.

InMoov es el primer humanoide de código abierto que puede fabricarse con impresoras 3D domésticas. Foto: Isabel Casilda

 

Papper es el primer humanoide fabricado en serie capaz de interactuar con la gente. Foto: Isabel Casilda

Quién sabe si llegaremos a enamorarnos de robots o sustituiremos a nuestras mascotas por otras robotizadas. Si bien es cierto que de aquí a nada muchos robots ocuparan el lugar de un humano, no es extraño pensar que también ocupen el lugar de nuestros animales de compañía.

Perros robotizados en el Espacio Fundación Telefónica. Foto: Isabel Casilda

Facilitarnos la vida

El Parlamento Europeo ha comenzado a plantear si hay que darles algún tipo de personalidad jurídica, considerar “personas electrónicas” a algunos futuros robots más avanzados.

Los robots pueden llegar a donde los humanos no pueden y alcanzar logros que solos no alcanzaríamos. Por ejemplo, es una máquina fundamental para explorar el espacio, y hay robots que hacen la vida mucho más fácil a personas con algún tipo de diversidad funcional.

Destrucción de empleo

No se sabe con certeza cuántos puestos de trabajo desaparecerán con la total inmersión de robots en nuestras vidas, una realidad que cada vez está más presente. Cada vez hay menos personas en las cajas de tiendas, las gasolineras no tienen personal…

Diversos estudios apuntan que casi la mitad de los puestos actuales serán automatizados para 2055, y el Foro Económico Mundial apunta que el 65% de los niños y niñas de hoy desempeñaran trabajos que todavía no existen.

Ante el nuevo ecosistema que está por venir,  es cada vez más evidente que los trabajadores tendrán que reciclarse para sobrevivir en un mundo cada vez más robotizado.

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