La Navidad colorea Madrid

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Luces de la calle de Velázquez. Foto: Beatriz Triguero

Cuando el sol se apaga, Madrid se enciende. Sus calles, aburridas del azabache, eligen un nuevo color. Y su cielo, desafiante ante el ocaso, presume de una madrugada artificial. En diciembre, la ciudad guía la ruta de los que la sienten con un nuevo acelerón. Ya es Navidad.

Madrid sigue conquistando corazones con su luz. A partir del 27 de noviembre y hasta bien entrado el 2016, sus vecinos tienen una cita en las calles. Una tradición que se remonta a la década de los 60, cuando José Finat y Escrivá de Romaní colocó los primeros farolillos, ganándose el apodo de “el alcalde de la luz”, según las crónicas de la época. Desde entonces, y antes incluso que la llegada del invierno, el centro de la ciudad se tiñe de color.

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Luces de la calle de Serrano. Foto: Beatriz Triguero

Como ya se venía haciendo en años anteriores, destacados modistos, arquitectos y diseñadores gráficos del ámbito internacional han aportado su creatividad en la creación del alumbrado. Teresa Sapey, Ángel Schlesser, y Hannibal Laguna son algunos de los artistas involucrados, un año más, en la tarea de revestir Madrid. A cada uno de ellos se le ha asignado una localización, dejando fluir su ingenio en cada bombilla.

Purificación García -en la calle de Velázquez– y Roberto Turégano -en la calle de Alcalá– también repiten en el diseño del alumbrado en el barrio de Salamanca, una de las zonas más aventajadas en la decoración navideña. Sus anchos bulevares, sus abundantes terrazas y el prestigio del que presume, aportan un beneficio notable en el reparto de la iluminación. Quizás sea esta la razón por la que algunos de los artistas debutantes en esta nueva edición han volcado su trabajo en este barrio. Las creaciones de Victorio y Lucchino en la calle Goya, Adolfo Domínguez en Serrano y Ana Locking en la calle Jorge Juan, son muestra de ello.

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Luces de la calle de Goya. Foto: Beatriz Triguero

Los vecinos de la zona se sienten satisfechos con el alumbrado escogido para este año. Algunos pasean por el barrio para juzgar las obras expuestas en las calles principales. Otros sólo tienen que salir al balcón o bajar a la terraza de la esquina para disfrutarlas. “Somos unos privilegiados. Las luces de nuestro barrio ya son tradición”, apunta Alberto Ávila, residente del barrio. María Picón, también vecina, se suma a esta idea, comentando que “el alumbrado del barrio de Salamanca siempre ha tenido un diseño especial”. No quiere presumir de ello, pero reconoce que sus luces irradian distinción. Los comercios, por su parte, también agradecen la exclusividad de estas luces, viendo crecer sus ingresos en los horarios establecidos para la iluminación (domingos, lunes, martes y miércoles, de 18.00 horas a 23.00 horas. Jueves, viernes, sábados y vísperas de festivo, de 18.00 horas a 24.00 horas).

Como novedad, la Puerta de Alcalá estrena un nuevo diseño del belén tradicional. Además, la utilización de la tecnología LED de bajo consumo en el alumbrado navideño también es una medida que mantiene el nuevo Gobierno local. Esta iniciativa, que generará ahorros de entre un 40 y 60 por ciento más que los obtenidos con tecnologías anteriores, también ha sido muy aceptada por los madrileños. “Estamos contentos con esta luz. Es más potente y, además, más eficiente”, añade María. Madrid ya está lista. Pronto dará la bienvenida a un nuevo año que, sin ánimo de sorprender, vendrá cargado de luz.

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