Jamming: creatividad, imaginación e improvisación

Desde siempre el arte se ha considerado un superviviente dentro de todas las profesiones y oficios. Uno trabaja para sobrevivir y los actores «se dejan el alma» para poder pagar sus recibos.

Siempre hemos escuchado que «los actores no tiene paro», «hacen una película y con ello deben sobrevivir durante todo el año», «viven más de la publicidad que de las propias películas». En resumen, todos sus esfuerzos artísticos siempre están en la cuerda floja a expensas de que el gobierno pueda bajar los precios a nivel cultural y con ello la población no desista y se anime a ir a los cines y así podamos brindarle esperanzas al séptimo arte.

Con esto no quiere decir que haya actores que sobreviven gracias a su propio talento y revientes taquillas. Hay muchos casos y muchos sitios para poder desarrollarse en este mundo y mucha gente que sabe buscarse la vida, viajando al extranjero y ampliando sus horizontes.

Para ello los artistas, los cuales conviven en un proceso de cambio continuo, saben como salir de todo esto y tienen sus propias fórmulas para reinventarse.

Hace diez años surgió el fenómeno «Jamming Show», espectáculo de improvisación teatral que consiste en que el espectador escribe en una pequeña tarjeta una frase y a raíz de ésta los cuatro actores tienen que contar una historia, sin guiones, sin piloto automático, todo es improvisado. Les acompaña un juego de luces y sonidos para amenizar el show.

Por tanto el espectáculo mezcla una parte no convencional, ya que el público es parte del show, con una parte convencional en el que fluyen las técnicas de actuación convencionales y conocidas por todos.

Este fenómeno nació de la mano de cuatro actores maravillosos llamados: Paula, Lolo, Joaquín y Juanma.  Ellos cada fin de semana se encuentran en el escenario sin un papel que interpretar e interactuando con lo que el público les propone. Algo bastante divertido, fresco y diferente que les ha permitido mantenerse durante muchos años en el top ten de shows de la noche de ocio madrileña con grandes éxitos de taquilla cada fin de semana.

Foto: Jamming Show / Fuente: Teatro a teatro

Podemos ir a verles en el Teatro Maravillas de Madrid, cada viernes y sábado del año.

Lo mejor de Jamming es que el espectador recibirá una estructura común del show pero cada vez que vaya a verlo será distinta que la anterior. Esa es la magia de la improvisación.

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