Hasta Pacífico, en metro

El metro es un medio de transporte sin el que mucha gente hoy en día no se podría imaginar vivir. Nació en 1916 por una idea desarrollada por tres ingenieros: Carlos Mendoza, Miguel Otamendi y Antonio González Echarte. El primer tramo tuvo lugar entre Sol y Cuatro Caminos. Sin embargo, se dieron cuenta de que no era suficiente, que necesitaban edificios auxiliares, tales como cocheras para guardar los trenes, oficinas para dirigir las estaciones de metro. Esto se dio por el rápido crecimiento que empezó a tener la capital española. En pleno corazón del barrio de Pacífico hay un espacio dedicado a la historia de este transporte. Andén 0 es un proyecto que permite al público adentrarse en la recuperación del metropolitano madrileño. Cuenta con dos sedes: una, en Nave de Motores en la calle Valderribas, 49 y otra en la antigua estación de Chamberí con acceso desde la Plaza de Chamberí.

La nave de motores es un edificio que se construyó con el objetivo de solventar los problemas en el suministro eléctrico y prestar un mejor servicio a la red de Metro. En un principio, con el objetivo de mover los trenes, se necesitaba la energía del agua. Para ello, la energía de los ríos de la sierra se canalizaba y mediante la caída del agua se transformaba en electricidad. La sequía en gran parte de la ciudad impidió este mecanismo y en 1921 se decidió proyectar el edificio que se encuentra en Pacífico, llamado “Nave de Motores de Pacífico”, que se hizo realidad dos años más tarde cuando el rey Alfonso XIII lo inauguró.

Fuente: Carmen García Seara

Esta central dispone de tres motores Diesel, de 1.500 c.v. cada uno, adquiridos en Alemania, que permitieron en su momento transformar la corriente eléctrica suministrada por las compañías y generar su propia energía. Son similares a los de uno de los barcos más importantes como fue el Titanic. La Guerra Civil dejó en la capital española una ausencia de electricidad en muchas zonas y esta nave también contribuyó a que llegara a esos barrios necesitados de electricidad. La construcción de la nave finalizó en 1923, año en el que se completó la primera línea de Metro. En los años 50 empezó a decaer el uso de este edificio, porque a pesar de que en la actualidad el barrio de Pacífico esté prácticamente en el centro de la ciudad, en su momento eran las afueras de Madrid. La razón de por qué se sitúo fuera de la urbe fue por el ruido que generaban los motores, no obstante, con el paso del tiempo, la población fue creciendo y se fueron instalando edificios alrededor. Los vecinos no tardaron en quejarse por el ruido que hacen estos motores, cuya actividad quedaba definitivamente fuera de servicio en el año 1972.

Fuente: Carmen García Seara

A pesar de que podrían seguir funcionando, su uso se limitó a proporcionar electricidad a tres líneas de metro y en los años 70, la red de Metro tenía ya seis líneas. Durante los años que estuvieron en funcionamiento, estos motores se activaban automáticamente y nunca se paraban salvo por una avería o para cambiar alguna pieza. Estas máquinas están formadas por dos ruedas de grandes dimensiones cada una llamadas alternadores, formadas a su vez por una parte que no se mueve y por la propia rueda, que era lo que producía la electricidad.

Este edificio se sitúa en pleno barrio de Pacífico, concretamente en la calle de Valderribas, 49 y permite recuperar la historia de uno de los transportes más importantes que existen hoy en día. Se puede acceder a ella a través de las líneas de metro Conde de Casal (L6), Menéndez Pelayo (L1) y Pacífico (L1, L6) o con los autobuses 10, 24, 37, 54, 57, 141 y 156. La entrada es gratuita para todos los públicos y el horario de visitas es el jueves de 9:00 a 13:00, los viernes de 9:00 a 14:00 y los sábados y los domingos de 11:00 a 14:00 horas.

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