Francisco Donado Carro: “Me enamoré del cine cuando vi Malditos bastardos”.

Francisco Donado Carro, con tan solo 23 años, intenta hacerse un hueco en el mundo de la dirección de la fotografía. 

 

¿Por qué empezaste en el mundo de la dirección de fotografía? ¿Qué es lo que más te gusta y lo qué menos? 

Desde pequeño me he sentido cautivado por las imágenes. Siempre me quedaba mirando los anuncios y los carteles. Además, en casa desde pequeño me llevaba la cámara a los viajes, aunque fuera una cámara para nada profesional. Desde entonces, poco a poco, me he ido desarrollando y he ido intentando avanzar por ese camino.

Después, en algún momento de mi vida, vi ciertas películas, como por ejemplo pues con Malditos Bastardos, que me que me emocionaron lo suficiente como para entender que me gustaba el cine y la dirección de fotografía y que quería dedicarme a ello. 

Algunas de las películas que hicieron que me enamorara del cine fue por ejemplo Malditos Bastardos. Me creó una sensación a través de la imagen. Con La La Land me di cuenta definitivamente de que quería ser director de fotografía y que era mi futuro. 

¿Cómo te has formado para llegar hasta aquí? ¿Cuáles son tus trabajos más destacables?

Empecé comprándome una cámara de batalla, por así decirlo. Hice algunos cursos de fotografía, que parece que no, pero cuando no tienes nada de idea es un mundo y si te gusta y te apasiona, te va a gustar tanto un curso de lo más básico como el máster más avanzado. Después estudié Comunicación Audiovisual en Salamanca y ahora estoy haciendo un máster de dirección de Fotografía aquí en Madrid, en la escuela TAI.  Tengo algunos trabajos hechos, no sólo fotográfico, sino artísticos en general. Por ejmplo, tengo un trabajo con respecto a la despoblación que está sufriendo en la provincia de Zamora, que es eminentemente fotográfico, de corte antropológica.

Otro que es una especie de biblioteca de sonidos que realizamos con un equipo multicultural de diferentes partes del mundo. El proyecto es una biblioteca de sonidos de la cuarentena para que la gente se parara a pensar en que le rodeaban, los sonidos que escuchaba, etc. Y bueno, el último y más reciente que aún no se ha estrenado y que queremos llevarlo a festivales, pero aun le faltan los últimos toques, se llama Más allá de este mundo, en el que he participado como director de fotografía. 

Hasta la fecha es mi trabajo más notable del que estoy tremendamente orgulloso y espero poder presentarlo pronto.

¿Cómo fue tu experiencia en la grabación de Más allá de este mundo? ¿Cómo fue la planificación de la fotografía? ¿Cumplió las expectativas que tenías del final de emisión?

Era una producción de muy bajo presupuesto, entonces temas de iluminación, etc. se nos complicaron un poco, pero sí que encontramos la forma de solucionarlo para que la imagen tuviera algo de sentido. Sobre todo, lo que nos faltaba de presupuesto intentamos sacarlo a través de generar los planos más llamativos posibles, trabajar mucho con la geometría que tenían nuestras localizaciones y, en algunos casos, incluso falsear algunas zonas de luz.

Fuimos a visitar las localizaciones todas las localizaciones que pudimos antes de grabar, aun que no fue posible ir a todas. Eso sí, siempre contábamos con imágenes para saber un poco por dónde podríamos movernos, dónde podríamos ver el actor, etc.

Y bueno, sí, tuvimos algunos problemas con la iluminación. Y un problema también de formatos de imagen en el que tuvimos que repetir algunas tomas, pero en general fue satisfactorio. Al final, lo más importante en el cine es que haya un equipo que funcione correctamente y que quiera trabajar. Y en este caso estábamos todos muy motivados por el proyecto, porque nos gustaba a todos. Había un escritor principal, otro ya más secundario, pero el proyecto era de todos.

Una vez termines el máster, ¿cuáles son tus ambiciones de cara al futuro?

Me gustaría poder trabajar en producciones que me llamen la atención, es decir, no tener que depender de tener que trabajar en cosas que no me gustan o estilos que no me gustan. Por ejemplo, el documental no me apasiona, pero podría trabajar en ello. De hecho, ya he realizado algunos. 

Sí que me gustaría ir creciendo poco a poco en el equipo de cámara, aun que es verdad que es muy difícil ser director de fotografía, a no ser que hablemos de cortos o cosas muy modestas. Si hablamos de una producción grande a corto plazo, me gustaría ser ayudante de cámara, auxiliar, etc. y más adelante director de fotografía. 

Lo que aun no tengo muy claro es si me quiero quedar aquí en España o marcharme fuera al extranjero. Me llama mucho la atención Estados Unidos, porque al final en este mundo hay muchas oportunidades para para eso. Pero bueno, España también es un mercado que está creciendo mucho. 

Me comentaste que habías estudiado en Salamanca y que te has venido a Madrid este año, ¿crees qué es una ciudad de oportunidades y qué podrías llegar a tener un hueco en el mundo de la dirección de la fotografía?

Sí, creo que sí. Es verdad que es muy difícil entrar en el mundo del cine. Pero una vez entras, si trabajas bien y eres una persona agradable vas escalando poco a poco. Como te comentaba antes, el mercado del cine en España está creciendo mucho. Entre otras cosas Gracia a la producción de series como La casa de papel o Élite, que pueden ser o no ser tu estilo, pero que al final generan una mayor industria y una producción donde podamos trabajar los recién llegados. 

Por: María Sánchez Condado

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