Forno de Lugo cumple un año en Madrid

Apertura de Forno de Lugo en Tirso de Molina. // Fuente: Andrea Manzano

De Madrid a Castroverde, de Castroverde a Madrid, uno de los mayores pilares de Forno de Lugo, que este mes de octubre es su aniversario en Madrid y coincide con la apertura de dos nuevos establecimientos, en Tirso de Molina, el 1 de octubre y Vallecas, 16 de octubre. Serán su undécimo y duodécimo local en la capital de España. La tienda gallega expande su negocio y trae sus productos, con la empanada como la elección estrella, a los barrios madrileños. En la actualidad cuenta con 12 tiendas en la Comunidad de Madrid y dos en Galicia.

Fuente: Twitter Forno de Lugo

La acogida está siendo muy buena. “La gente en Madrid ha descubierto en Forno de Lugo algo completamente distinto a lo que estaba acostumbrada. Productos de toda la vida, sabores que le recuerdan a su infancia”, concreta Héctor Pérez, uno de los fundadores de Forno de Lugo.

El producto artesanal es el protagonista de sus tiendas y sus ferias o mercadillos. Productos de salado y dulce, donde los ingredientes principales son la masa madre y el aceite de oliva virgen extra, para elaborar sus recetas “con pasión” como rezan en su página web. Desde Forno de Lugo quieren acercar a cada rincón de Madrid su producto gallego. Uno de los motivos de la expansión de la franquicia es la ruta de reparto vertebrada en la A-6, una carretera primordial para el negocio. Hernán explicó que las ubicaciones han sido seleccionadas “donde nos conocen y ya tenemos clientela”. “Sitios donde antes hacíamos ferias o mercadillos que nos funcionarán muy bien”, concluyó.

El vendaval de la pandemia y la innovación de Forno de Lugo

Héctor Pérez, fundador de Forno de Lugo. // Fuente: Héctor Pérez

Para encontrar los orígenes de este negocio debemos retroceder al año 2005. Forno de Lugo era conocido por ser un obrador especializado en la venta de su panadería y pastelería en ferias y mercadillos, de España y el extranjero. Héctor Pérez, fundador de Forno de Lugo, aseguró que realizaban unos 120 montajes al año, recorriendo el país de mercado en mercado y de feria en feria. Sin embargo, con la llegada de la pandemia el negocio de Héctor sufrió un parón inesperado. Fue complicado mantener Forno de Lugo a flote, pero a día de hoy vuelve a ir viento en popa y con el negocio renovado. “Forno de Lugo es sobre todo tradición, recetas de hace 200 años elaboradas como hace 200 años y con materiales de primerísima calidad”, aseguró Héctor. 

En sus desplazamientos a los diferentes mercados y ferias, su producto procedía de su obrador propio y únicamente se centraban en su venta. Sin embargo, con la apertura de locales en distintos lugares de Madrid les ha permitido ampliar la gama de productos artesanales a la venta. “Entraron vecinos de nuestra zona rural, pequeños productores de la montaña lucenses que hoy tienen la posibilidad de vender sus productos en Madrid. Eso también nos hace distintos, y que además, el pequeño productor no dispone de las cantidades para abastecer cadenas de supermercados, que puedan ofrecerle lo mismo que nosotros”, explicó Héctor.

La artesanía gastronómica, la protagonista de la franquicia

El 80% de los productos, como el pan, las empanadas, los chorizos y los quesos, que pueden comprarse en Forno de Lugo son de denominación de origen protegida. Por tanto, la franquicia destaca por su producto artesano, alejado de las típicas cadenas de panaderías y repostería. “Forno de Lugo es sobre todo tradición, recetas de hace 200 años elaboradas como hace 200 años y con materiales de primerísima calidad. Somos una panadería tradicional de los pies a la cabeza.”, sentenció Héctor.

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