Fatiha, una inmigrante «con suerte»

 

Fatiha Bella, marroquí. Foto: Liliana Ochoa
Fatiha Bella, marroquí. Foto: Liliana Ochoa

Bella (de apellido) Fatiha (de nombre) es marroquí, tiene 40 años y tres hijos. Vive en Madrid con su esposo desde el 2000. Es una de los casi 80.000 marroquíes que residen en la capital española, según cifras del Informe de Población de Origen Extranjero Empadronada en la Comunidad de Madrid.

Se ríe mucho. Asegura que ha tenido bastante suerte. Llegó a Madrid a los 25 años y consiguió trabajo enseguida. Al principio le tocó ser cocinera, pero hubo días en lo que no sabía siquiera qué le pedían. No sabía que era pollo, ni carne, ni pescado. “Me decían ‘bella prepárame ‘muuu, muuuu’ y yo cocinaba”.

Fatiha no sabía hablar español –habla árabe y francés–. Sólo sabía decir “sí” y “no”. A veces, dice, ni hablaba. “Solo trabajaba y ya”. Hoy por hoy, no demuestra problema. Sus conjugaciones no son perfectas del castellano, pero su soltura las disimula.

Actualmente, trabaja en la Fundación Summa Humanitate, cerca de República Argentina. “Trabajo como corriturno. Si falta alguna persona -ayudante de la cocina, lavadero, limpieza-, me llaman. Luego vengo a la oficina a limpiar”. Así pasa sus días, de lunes a viernes, de 11am a 5pm.

Su esposo solía trabajar en una fábrica, pero tiene casi tres años sin empleo. “Por la crisis”, dice. Aun así, Fatiha no se queja.

“Gracias a Dios, nos va bien. Él (esposo) me ayuda mucho. Yo trabajo mucho fuera. A veces él trabaja conmigo. Me ayuda en casa. Está bien”, agrega.

Lo que más la impresiona es “la justicia” que hay en España. Aquí, “ricos y pobres son iguales”, insiste. “Si vas en el autobús o en el metro, el hospital o cualquier sitio, todos cogen fila y ya está”. En Marruecos, según cuenta, es diferente.

Dice que nunca la han tratado mal en el país ibérico. “Yo respeto mucho a la gente. Cualquier gente, no solo español. Cualquier gente yo tratarlo bien y ellos tratarme bien a mí. Así no tengo problemas nunca jamás. Gracias a Dios. Eso es bueno. Tengo suerte, ¿no?”.

Fatiha  admite haber pensado, en algún momento, volver a casa. “Todo el mundo piensa en volver”, dice con el acento que delata sus orígenes. Pero, por ahora, se queda en España. “Estoy bien”, insiste y se ríe.

Inmigrantes en la Comunidad de Madrid según nacionalidad. Liliana Ochoa Breijo
Inmigrantes en la Comunidad de Madrid según nacionalidad. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.