El rector de la Universidad Rey Juan Carlos no es lo único que huele

La reciente dimisión del consejo de rectores del rector de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez, ha levantado una enorme humareda en el seno de las universidades españolas. Sin embargo, ¿es esta la primera vez que una universidad española es partícipe de algún escándalo?

Anuncio de los cursos superiores de reiki / Imágen de la Universidad Rey Juan Carlos
Anuncio de los cursos superiores de reiki / Imágen de la Universidad Rey Juan Carlos

La respuesta, desgraciadamente, es que no. Hace un año nos encontrábamos con la supresión del master de homeopatía en la Universidad de Barcelona, que fue antecedida por otras universidades. Igualmente, hace un año, la propia Universidad Rey Juan Carlos, se desmarcaba descaradamente de unos cursos de reiki que pretendían impartirse ahí. Estos cursos fueron publicitados por la Federación Española de Reiki con ahínco, a pesar del desmarque de la universidad.
Lo que pretendo, es mostrar que lo que vivimos en nuestro país con las universidades es de vergüenza. Si bien es cierto que el escándalo del rector es de una caradura supina, es un problema prácticamente administrativo. Mientras que los problemas que se genera la inclusión de prácticas pseudocientíficas en las universidades es un problema multidimensional.

Cuando una pseudociencia pretende usurpar las aulas a la ciencia es porque hay dos actores que confluyen, pero no por la misma razón. Por un lado tenemos a los interesados en que sus prácticas se impartan en universidades (si son de prestigio, mejor), y es que la cátedra de homeopatía de Zaragoza (fulminada igual que la de Barcelona), tenía una pecularidad y es que era la «Cátedra Boiron de Homeopatía«. Boiron es una de las mayores multinacionales homeópaticas del mundo, sino la mayor. Esta empresa radicada en Francia ha sufrido varios golpes de credibilidad en los últimos años debido a que la comunidad científica no se cree el cuento. El interés de la multinacional en la universidad se debe a que ésta quiere dar credibilidad a su producto, que el dinero invertido en las universidades vuelva como estudios fundados cuando la realidad es que son estudios sesgados y muestras perfectas de mala ciencia, y esto es igualmente aplicable al reiki. «Si algo está en la universidad, es por algo», podríamos pensar. Y es que el que un estudio se imparta en una universidad debería de sernos suficiente para creernoslo, pero esto no es así, y aquí entra el segundo actor.

Las universidades españolas, han sufrido duros recortes desde los inicios de la crisis y los constantes tasazos, encareciendo enormemente el acceso a la universidad, han llevado a estas a sufrir escasez de dinero para autofinanciarse. La conclusión es obvia, estos masters no son muy costosos de impartir y gozan de una demanda bastante elevada en la sociedad, y si además tienes a un gigante como Boiron para darte cheques, a cambio de prostituir la universidad, la jugada es redonda, la universidad se financia sola.

Una cosa a aclarar, he mencionado un desmarque descarado de la Universidad Rey Juan Carlos de los cursos de reiki. El calificativo descarado se debe a que algunas personas que pagaron la inscripción a los cursos que, a pesar de que se cancelasen, la Federación Española de Reiki siguió aceptando inscripciones, sigue sin devolver el dinero que cobró a algunas de las personas que se apuntaron haciendo una inversión importante en estos cursos. Descarado es que la Universidad Rey Juan Carlos, a pesar de que en un principió fue partícipe y aceptó estos cursos, se desentiende de las devoluciones que han de hacerse a quienes pagaron.

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