El Pardo, Palacio Real de ayer y hoy

Con más de 15.000 hectáreas de bosque, es uno de los palacios reales pertenecientes a Patrimonio Nacional

El Palacio Real El Pardo está situado en el entorno del monte protegido con el mismo nombre. Este lugar fue apreciado por Enrique III de Castilla, quien decidió que quería disponer de una Casa Real para disfrutar de las cacerías. El edificio se levantó en 1405 y posteriormente Enrique IV lo convirtió en un pequeño castillo. Carlos V encargó su reedificación a Luis de Vega, quien creo un pequeño alcázar tradicional español con torres sobresalientes en las esquinas y un foso que rodeaba todo el inmueble. Felipe II termina el palacio e introduce elementos flamencos, como la pizarra, y decoración al más puro estilo italiano, con frescos y galerías de retratos de artistas como Tiziano o Antonio Moro. Sin embargo, un incendio en 1604 destruyó casi por completo esos elementos ornamentales.

Detalle del foso | Fuente: Ana Fernández de la Reguera Hermoso

Felipe II encargó la restauración a Francisco de Mora e intentó mantener el espíritu de su antecesor, destacando techos de Carducho y Cajés. Felipe V por su parte, alteró completamente el interior para acoger a toda su corte, ya que vivía en el palacio durante los meses de invierno. Por ese mismo motivo, Carlos III amplía la residencia, haciendo un patio igual –conocido como Borbones- al que ya existía –Austrias- y otro más pequeño en el medio para las carrozas.

Patio interior | Fuente: Ana Fernández de la Reguera Hermoso

Gracias al uso más continuado que ejercieron los Borbones de este edificio, se conservan importantes series de tapices para los que Goya, los Bayeu y otros pintores realizaron los modelos para la madrileña Real Fábrica de Santa Bárbara.

Sin embargo, el Palacio Real de El Pardo es conocido por haber sido la residencia de Francisco Franco desde 1939 hasta 1975. Así, desde El Pardo fueron tomadas la mayor parte de las decisiones que determinaron la dirección en el ámbito político que seguiría España durante muchos años. En la actualidad, además de ofrecer visitas turísticas, el Palacio se utiliza como residencia temporal de Jefes de Estado extranjeros en sus estancias oficiales en España. Resulta curioso deambular por los pasillos en los que tanta historia se esconde y descubrir los diferentes espacios que combinan mobiliario del siglo XVIII con televisiones de hoy en día.

 

Es importante destacar la majestuosidad de los jardines que rodean el palacio, sobre todo por su gran importancia ecológica e histórica. Los jardines siguen modelos italianos, con organización geométrica y simétrica.

El Cristo de El Pardo

Muy cerca y en el mismo monte que el Palacio, se encuentra el Cristo de El Pardo, bajo el abrigo del monasterio de los hermanos Capuchinos. La imponente escultura barroca de principios de siglo XVII fue tallada por Gregorio Fernández en madera policromada. Muchos son los turistas y madrileños que se acercan a contemplar la impresionante y expresiva figura de este Cristo yacente para mostrarle su devoción.

Cristo yacente de El Pardo | Fuente: Ana Fernández de la Reguera Hermoso

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