El Madrid presume de estadística

Los blancos se convierten en el primer equipo en anotar ochocientos goles en la Champions. Cristiano Ronaldo destroza otro récord y ya es el primer jugador en marcar nueve tantos en una fase de grupos

Iker Casillas, portero titular de la Liga de Campeones del Real Madrid. / Diego Fonseca

En un partido en el que la única trascendencia era la estadística, el Real Madrid se encargó de dejar su impronta en la historia de la Champions. Con el segundo gol del partido, obra de Cristiano Ronaldo, los de Chamartín se convirtieron en el primer equipo en marcar ochocientos goles en la máxima competición europea. Además, el astro portugués logró su noveno gol en esta fase de grupos, un hito sin precedentes a estas alturas de la competición. Todavía pudo anotar el décimo, si no fuese por Wiland, el portero sueco del Copenhague, que le paró un penalti, y por el poste derecho de su portería, que repelió el balón después de una fantástica maniobra del jugador blanco.

En el inhóspito césped del Parken, el Madrid comenzó a desarrollar su juego con el nuevo guión impuesto por Carletto. El lavado que le ha dado el técnico italiano al anterior equipo de José Mourinho, ampliando el repertorio ofensivo y otorgando potestad al Madrid para llevar el peso del partido, ha tornado las reglas. Ahora los de Chamartín ya no solo contragolpean, sino que mezclan la pausa y la carrera, el toque y el cambio de ritmo. Con un medio campo con Xabi Alonso y Modric en el doble pivote e Isco de enganche, el Madrid ya no solo tiene una de las pegadas más temidas de Europa; también una de las medias mejor dotadas técnicamente para circular el balón y desarbolar las defensas rivales. Modric lo ejemplificó a la perfección en el minuto veinticuatro cuando amagó el disparo, recortó a un rival con un fantástico gesto de cintura y convirtió el primer tanto del Madrid con un tiro a la escuadra izquierda de la portería del Copenhague.

Con el uno a cero en el electrónico, el equipo danés se difuminó en el césped irregular de su estadio, sin recursos ni intensidad para herir al Real Madrid. Solo se acercaron con peligro tras un saque de esquina que terminó con un gol anulado. Casillas había sido arrollado por Bolaños, y el árbitro señaló la infracción e invalidó el tanto. Exceptuando el pequeño sobresalto, todo fue viento en popa para los de Ancelotti, inexpugnables con el marcador a favor durante todo el partido. El broche lo puso Cristiano, que hizo el segundo después de un cabezazo de Pepe, y estableció un récord personal –los nueve goles en una fase de grupos- y otro colectivo –los primeros ochocientos goles de un mismo equipo en Champions- en la competición predilecta del Real Madrid.

De ahí al final el susto lo dio Modric, que fue pisoteado por su compañero Benzema y se retiró del campo lisiado sin gravedad. Cristiano también falló un penalti y mandó un balón al palo, mientras Alonso implantaba otra estadística personal con el Madrid. A la espera de su renovación, cumplió sus primeros doscientos partidos oficiales vistiendo la elástica blanca. A la salida, Carletto mostró su aprobación: “el equipo ha jugado muy bien, ha tenido mucho control”. Preguntado sobre el fallo de Ronaldo, dejó clara la voracidad de un jugador que no deja de superar récords: “creo que ahora estaba un poco enfadado por fallar el penalti, pero ha hecho un gol importante y ha jugado bien. No pasa nada”.

El Madrid se fue de Copenhague siendo el primer equipo que gana un partido en el Parken en la Liga de Campeones. Hasta el momento, el equipo danés sumaba cinco victorias y tres empates contra conjuntos como Barça, Manchester y Juventus. Con todo decidido, el Madrid lució su nombre entre estadísticas.

Diego Fonseca Rodríguez

Periodista graduado por la Universidad de Santiago de Compostela. Experiencia en prensa impresa, prensa digital y radio. Ahora mismo en la Agencia EFE.

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