Chamberí, un barrio cargado de historia

Chamberí es un barrio cargado de interés arquitectónico y es que en éste conviven edificios modernistas y neogóticos como el Palacete de Miguel Maura en la plaza de Rubén Darío, palacio de los marqueses de Bermejilla del Rey o el Edificio del Colegio de Ingenieros de Caminos. Quizás sea este el hecho de que diversos artistas se sintieran atraídos por la estética de Chamberí e hicieran de éste su lugar de residencia.

Paseando por entre las calles del barrio, y si uno presta atención a los diferentes edificios, es posible observar carteles conmemorativos en los que se anuncia que en ese portal vivió un artista. Si comenzamos desde la plaza Chamberí, yendo a la calle General Arrando 4 encontramos una placa que asegura que allí vivió Antonio Machado desde 1917 al 1936. En realidad, se trataba de la casa de sus padres en la que estuvo con sus seis hermanos.

Dirigiéndonos hacia la calle Covarrubias encontraremos una placa que hace honor al poeta Gerardo Diego quien vivió y falleció en la misma finca en la cual se aprecia una placa con su nombre. Gerardo pertenecía a la llamada Generación del 27 y desde muy temprana edad estuvo vinculado al mundo literario componiendo obras como Ángeles de Compostela o Alondra de verdad. Fue precisamente Gerardo Diego quien elaboró la Antología de poesía que daría a conocer a la Generación del 27. Otro gran autor, ganador del premio Nobel de Literatura, estuvo viviendo al final de la avenida Reina Victoria en cuya casa solían reunirse importantes figuras del panorama literario: Rubén Darío, Antonio Machado, García Lorca… Hablamos de Vicente Aleixandre, poeta que en 1949 fue nombrado Académico de la Lengua.

Una figura estrechamente relacionada con el mundo periodístico fue Carmen de Burgos que vivió en la calle Nicasio Gallego. Pese a que su importancia y labor fue eclipsada por su marido, Gómez de la Serna, Carmen es considerada como la primera mujer periodista a finales del siglo XIX. Además fue una gran defensora de los derechos de las mujeres e incluso llegó a presidir la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas. Pese a no tener una vivienda en Chamberí, otro de los ilustres autores a los que se les ha dedicado una placa conmemorativa en la calle Fernández de los Ríos es a José Zorrilla pues fue en esa zona donde se dio a conocer durante el funeral de Larra al dedicarle un improvisado poema un tanto peculiar.

Otro de los vecinos a los que se deben dedicar unas palabras es a Fernando Fernán Gómez que vivió en la calle General Álvarez de Castro de 1921 a 1936 y que a lo largo de su trayectoria fue galardonado con diversos premios de prestigio como el Premio Nacional de Teatro en 1985, el Premio Nacional de Cinematografía en 1989 o el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1995.

Aunque menos conocidas, hubo otras dos figuras del ámbito artístico que estuvieron afincadas en Chamberí. Por un lado, encontramos a Ángel de Andrés quien se alojó en un piso de la calle quintana de 1960 a 2006. Ángel fue la primera figura de la escena española y especialmente destacó por sus papeles cómicos en el cine y el teatro. Por otro lado, Juan Muñoz, quien nació y vivió en la calle Donoso cortés, era un escultor del espacio y de la figura humana que rompió con los límites de la escultura tradicional. Además, en el año 2000 se le concedería el Premio Nacional de Artes Plásticas.

Chamberí, por tanto, se convirtió en un barrio que reunía a figuras de gran interés y que hoy en día todavía estamos a tiempo de poder alzar la mirada hacia los edificios y contemplar las distintas placas conmemorativas en honor a estos artistas.

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